Este próximo mes de julio se cumplirá 1 año desde que empecé a trabajar en Axazure, íntegramente desde casa. A día de hoy, cuando lo cuento, la gente suele tener una reacción de sorpresa, no es lo habitual, pero ¿es algo malo trabajar de esta manera? ¿es una concesión de la emprea o de la dirección a su personal contratado? ¿o realmente es una alternativa que puede aportar gran cantidad de ventajas a ambas partes?

La intención de este artículo es la de hacer un análisis subjetivo, basado en este año de “tele-working”, de las ventajas y los inconvenientes de dicha forma de trabajo que, poco a poco, empieza a sonar más y más, sobre todo en el sector de la tecnología.

¿Por qué empecé a trabajar en remoto?

Sencillamente, se produjo una situación de interés mutuo entre Axazure y yo para empezar a trabajar juntos, pero había un impedimento insalvable, mi imposibilidad de irme a Madrid. Blanco y en botella.

Requisitos mínimos para que funcione el trabajo a distancia.

Empezar a trabajar con esta modalidad, íntegramente en remoto, es un cambio muy grande, y es una decisión que no es nada fácil de tomar. Viéndolo desde el punto de vista de la parte contratante, ya es un riesgo emplear a cualquier persona con la que no has tenido experiencias previas, mucho más cuando dicho trabajador no se va a presentar en la oficina día tras día. Ésta es, creo yo, la mayor traba al trabajo desde casa, la confianza “ciega” extra que ha de depositarse en la persona contratada, sobre todo en los primeros estadios de la relación empresa-trabajador. En nuestro caso, esta “confianza” nacía de una experiencia previa de trabajo en colaboración con Axazure, pero concibo muy difícil que se produzca sin este contacto previo, más aún en un caso como el mío, en el que no se trataba de un perfil Senior.

Más tarde, una correcta evaluación del trabajo juega un papel fundamental. Esta evaluación no dista tanto a la hora de tratar con un caso de trabajo presencial en la oficina o de trabajo a distancia, puesto que todo mando intermedio con gente a su cargo que se precie debe usar unas técnicas de medida del desempeño y productividad que sean objetivas, que no dependan de si el empleado escucha Rock, Reggaetón o Trap. Pero, la ausencia de estos métodos de detección del rendimiento, serían fatales (incluso más) en la situación de teletrabajo.

Además de la confianza necesaria y de una buena forma de medir el desempeño y productividad, también se agrava la importancia de una buena gestión de las tareas que se asignan, así como de la carga que se entrega al trabajador. En mi caso, nuestro uso de Azure DevOps como herramienta de gestión de tareas, me ha facilitado muchísimo el tener siempre claro qué debo hacer, con quién tengo que hablar y a quién comunicar el finalizado/paso a testing de los desarrollos, así como tener un seguimiento de cada desarrollo hasta su llegada a productivo. Porque eso de pasar las tareas en una conversación por teléfono… tarde o temprano trae problemas.

Y, por supuesto, es imprescindible una muy buena comunicación y colaboración con el resto del equipo (equipo técnico en mi caso). Y digo desde mi experiencia, que esta comunicación se puede dar, y de una forma muy satisfactoria. Tengo una conexión continua con el resto del equipo, siempre.

Por último y no menos importante, de hecho, es lo más importante, la persona en cuestión tiene que ser consciente de que trabajar desde casa implica una fuerza de voluntad en muchas ocasiones mayor que cuando te encuentras en la oficina y “no te queda otra”. Tiene que ser, en mi opinión, un trabajo que te guste y que te motive y además, tienes que tener una ambición grande y unas ganas de mejorar y de dar el 100% de ti. Porque habrá días que se te pasen volando y no hayas levantado los ojos de la pantalla, pero también habrá días que no te salgan las cosas, que no te llegue trabajo o te llegue incompleto… en esos días es donde se pone a prueba de verdad tu actitud, y es cuando debes demostrarte que realmente eres capaz de ser la mejor versión de ti mismo. Esto es extensible a cualquier forma de trabajo, pero desde casa creo que se acentúa, porque al igual que si quieres, tienes facilidades para trabajar más, para mirar cosas los fines de semana o después del horario laboral… también puedes encontrar más facilidades para escurrir el bulto que cuando trabajas físicamente en la oficina, debes ser más responsable con tu trabajo.

Algunas ventajas e inconvenientes del trabajo desde casa.

Lo que para alguien pueda significar una ventaja o un inconveniente puede no serlo para otra persona. Así que repito que hablo desde mi punto de vista y desde mi experiencia, con la esperanza de que pueda ser generalizada a más casos y que pueda resultar útil para más gente.

Como principal ventaja, y dejando de lado temas extralaborales como ahorro en transporte etcétera, veo que el trabajar en tu hogar, en un entorno adaptable a tus necesidades, silencioso (normalmente) y sin distracciones, ha hecho mejorar mi productividad comparándola con trabajos anteriores. El ser tú el propio responsable de cómo quieres trabajar, te da un margen mayor para optimizar tu rendimiento.

Pongo un ejemplo, el trabajar de programador y pasar tantas horas seguidas frente a la pantalla y, muchas veces, en tensión, por plazos de entrega, por ejemplo, me ha llevado a sufrir en repetidas ocasiones contracturas posturales y demás males relacionados, haciéndome estar incómodo, afectando a mi salud y a mi rendimiento. Desde que trabajo desde casa he podido reducir casi a 0 estos problemas gracias a algo tan sencillo como la posibilidad de ponerme una esterilla y realizar 5 minutos de estiramientos, cuando muchos días noto que me empiezo a cargar de la espalda, durante el horario laboral. Cosa que si hicieras en mitad de una oficina… la sociedad aún no está preparada para verte en esas posturas. Además, el trabajar con un atuendo cómodo también me ha ayudado en ese aspecto.

Otro aspecto positivo es que, así como cuando trabajas en la oficina y te llevas trabajo a casa, puede que te veas en la situación de llevarte el portátil a tu hogar y trabajar hasta tarde. Normalmente cuando se produce esto, te toca trabajar en un entorno que no es el óptimo; a lo mejor no tienes una buena pantalla, no tienes un buen teclado o tu ratón de siempre. Este problema desaparece cuando tu oficina está en tu propio domicilio, todas las horas que dedicas son horas de calidad.

En cuanto a los inconvenientes, además de los dos ya dichos anteriormente; el riesgo para la empresa de esta modalidad con trabajadores cuya implicación no ha probado y la necesidad de una fuerza de voluntad mayor por parte del empleado, también encontramos la reclusión social que se produce. Esto dependiendo del tipo de persona puede llegar a ser un problema fundamental. Cuando hay días de trabajo aburrido, el estar solo puede prolongar e intensificar ese aburrimiento. No olvidemos la importancia del factor humano, el hecho de verse de vez en cuando, de quedar y de estrechar lazos no solo profesionalmente, con tus compañeros de trabajo. Este aspecto, afortunadamente, es muy tenido en cuenta por la familia de Axazure y, periódicamente, tengo la oportunidad de pasar físicamente algunos días con el resto del equipo.

Conclusión

Si, como es mi caso, te gusta ponerte delante del problema y no levantarte de la silla hasta que lo has resuelto… trabajar desde casa posiblemente se adapte a ti. Si consideras imprescindible comentar el partido del Real Madrid o contar que tu cuñado puede mover las orejas con una maestría increíble… entonces lo vas a pasar mal todos los días en tu casa. Pero lo que está claro es que el “tele-working” es una alternativa para nada desdeñable y que, para algunos tipos de trabajos y perfiles de trabajadores puede resultar en un mayor rendimiento y un beneficio mutuo entre contratado y contratante. Además, se trata de un compromiso que han de asumir ambas partes, basado en la confianza, la honestidad y el trabajo duro.

Y, para terminar, decir que tras este año trabajando en casa, para mí el balance es muy positivo. Ha sido una gran suerte contar con esta modalidad para hacer posible formar parte de Axazure. Así que creo que me quedaré en casa… unos añitos más.